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Una landing no puede ser dos cosas

· · 5 min

Entre el 28 de mayo y el 3 de junio de 2026 tiramos trece versiones de la web de nuestro propio estudio. Trece. Siete de ellas cayeron antes de que nadie hiciera la única pregunta que importaba: qué tiene que conseguir esta página y cómo lo vamos a medir. Este artículo es el registro de ese rodeo, porque lo documentamos versión a versión, y la decisión que lo paró: una landing puede ser una máquina de leads o puede ser identidad de marca, pero no puede ser las dos cosas a la vez.

Contexto: dos personas y una web que no decía la verdad

Somos un estudio de software de dos socios en Madrid. En mayo de 2026 nuestra web vendía servicios cloud que ya no eran el negocio, así que tocaba rehacerla. Lo que parecía un proyecto de diseño de una tarde se convirtió en una semana de versiones rechazadas, y el registro de los rechazos acabó valiendo más que cualquiera de las versiones.

El rodeo: siete versiones de estética

Las primeras versiones cayeron por motivos que, leídos seguidos, dibujan un patrón.

La v1 presentaba una "factoría de productos con desarrollo a medida complementario": leía a indie hacker, no a estudio B2B. La v2 corrigió hacia ocho secciones de landing comercial al uso, y cayó por algo peor: vendía un track record que no existía todavía. Las siguientes probaron suerte con la estética: un objeto 3D rotando, efectos ligados al scroll que no se percibían, una palabra rotatoria que resultó sosa, fotos de los socios en blanco y negro (yo no quería mis fotos ahí, y ahí se quedó la versión). La séptima pidió reinicio completo.

Siete versiones. Ninguna conversación sobre objetivo. Todas sobre cómo se veía.

La pregunta que faltaba

En la octava versión apareció por fin la pregunta que debió abrir el proyecto: ¿qué hace exactamente esta página y cómo lo medimos? La respuesta instintiva fue "generar leads", y la v8 se construyó en consecuencia: precios visibles, capacidades, formulario.

Esa versión hizo un servicio enorme, aunque no el que pretendía. Al escribir el copy comercial descubrimos cuánto estábamos dispuestos a inflar: una frase afirmaba "más de diez años" de algo que no podíamos sostener con fuentes. Se borró, y de ahí salió una regla dura que seguimos aplicando a todo lo que publicamos: ninguna métrica sin respaldo documentado. La v9 fue la consecuencia lógica: auditoría de inventario real antes de escribir una palabra más. Clientes nombrables públicamente: cero. Entregables públicos enseñables: cero en ese momento. Con ese inventario, una landing comercial de ocho secciones era un decorado.

La decisión: de dónde vienen los leads de verdad

La décima versión llegó con la pregunta correcta, que no era "cuántos leads genera la web" sino de dónde vienen los leads reales hoy y a tres meses. La respuesta, mirando los hechos y no el plan: de conversaciones, de lo que publicamos y de lo que construimos en público. No de la web.

Y con eso la decisión se tomó sola. Si los leads no vienen de la web, la web no es una máquina de leads: es identidad. Una pantalla que confirme, en segundos, que detrás hay un estudio que construye bien, con dos vías de contacto y nada más. Todo el aparato de formularios, precios y FAQ se fue, no por minimalismo sino porque optimizaba una métrica que nuestra web no podía mover.

Las cinco versiones siguientes, ya con marco, fueron rápidas: refinamiento visual, sistema de marca propio, y el 3 de junio la versión vigente. El contraste de velocidad es la parte que más nos sirvió: una semana dando vueltas sin marco, tres días de iteración limpia con él.

v1 ──► v2 ──► v3 ··· v7        v8 ──► v8.2 ──► v9        v10 ──► v15
   estética sin objetivo    │  lead-gen + auditoría  │   identidad
   (7 versiones, 0 preguntas)  ("¿qué hace esta página?")  (decisión + ejecución)

Lo que salió bien y lo que duele

Duele el orden, otra vez. Siete versiones de estética antes de la primera pregunta de objetivo. El coste no fue diseñar trece veces: fue no preguntar una.

Salió bien lo que quedó por escrito. La regla de no publicar métricas sin respaldo. La auditoría de inventario antes de cualquier copy comercial. Y el registro versión a versión: cada rechazo está documentado con su motivo, y este artículo existe porque ese registro existe. Si vas a iterar deprisa, documenta lo que tiras; es la única parte del rodeo que se queda.

Lecciones

  1. Objetivo medible antes de abrir el editor. "Qué hace esta página y cómo lo medimos" es la primera pregunta del proyecto, no la octava versión.
  2. Máquina de leads o identidad. Formularios, precios y FAQ optimizan conversión; un splash con dos contactos optimiza confianza. Cada elemento de la página trabaja para una de las dos. Mezclarlas fue, en nuestro caso, el rodeo entero.
  3. La respuesta está en los hechos, no en el plan. "De dónde vienen los leads" se contesta mirando de dónde han venido, no de dónde nos gustaría.
  4. Si el copy necesita inventar números, el problema no es el copy. Es la estrategia que los exige.
  5. Documenta los rechazos. Trece versiones tiradas son criterio acumulado solo si se escriben.

Es la misma lección que contamos en Saber qué no construir, aplicada a nuestra propia web: el trabajo caro no es construir la página, es decidir qué tiene que hacer.

Si estás rehaciendo tu web y no sabes si te toca máquina de leads o identidad, escríbenos a contact@easybyte.es y te contamos cómo lo decidimos nosotros. La página que salió de todo esto está en easybyte.es, por si quieres ver el final del rodeo.

— Javier

EasyByte Hub S. Coop. Mad. — Madrid, junio 2026

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